Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso, pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental. ¡La patria es un invento!
Genial reflexión de Martín (Federico Luppi) en una muy recomendable película titulada Martín (Hache). Estas palabras, que en un principio pueden parecer ofensivas para cualquier persona que ama a su país, no son más que una simple reflexión que cualquier ser humano debería realizar en algún momento de su vida, la cual nos llevaría rápidamente a una serie de cuestiones trascendentales. ¿Qué es ser patriota?, ¿qué es amar a tu país?, ¿tengo que amar a toda la gente de mi país?, ¿me tiene que doler más la muerte de un murciano que la de un saharaui?, ¿tengo que alegrarme por algo que le haya pasado a un valenciano?
“Aunque no he elegido nacer en España la amo, como quiero a mis padres a los que tampoco elegí”. Frase muy manida por un amplio sector de la sociedad y fácilmente rebatible. Yo quiero a mis padres no por el hecho de ser mis padres, si no por lo que han hecho por mí durante toda mi vida, por comportarse como mis padres. Si no se hubieran comportado como tal, no podría quererlos, al igual que mi país.
Yo no puedo ser patriota de un país en el que torturar animales públicamente es considerado fiesta y nada menos que Nacional, en el que instituciones del Medievo como Iglesia o Monarquía no solo tienen voz, sino que además se les da voto público.
No puedo ser patriota de un país en el que a una mujer se la considera débil e inferior y se les paga menos por el mismo trabajo que realiza un hombre, debido a un machismo que se eleva hasta las cotas más altas de organismos públicos y privados, lo dicho, de Medievo.
Vivimos en un país en el que hay Personas, si, Personas con mayúscula, que duermen en cajeros al calor del sucio dinero, mientras hay millares de viviendas vacías esperando a ser vendidas por un gordo enchaquetado que hace negocio de una necesidad vital del ser humano, tener un techo bajo el que dormir para no perecer de frío y todo por un puñado más de billetes, si, de billetes con minúscula.
Algunos dirán, pues bien por el gordo enchaquetado, él ha arriesgado su dinero para ganar más y además crea empleo, mis cojones. Esa es la máxima del capitalismo, el listo, bueno, “el listo”, sobrevive, el que no sobrevive, es que no ha sido “listo”.
Nunca nos hemos parado a pensar, ¿qué pasaría si todos fuésemos iguales de “listos”, podría esto ocurrir?, rotundamente no, esos “listos” necesitan “tontos” para subsistir, así que no nos engañemos, ni todos tenemos las mismas oportunidades, ni a nadie le interesa que las tengamos.
No puedo ser patriota de un país en el que se especula con todo, en el que se busca el beneficio y el engaño en todo, el ejemplo más flagrante lo tenemos en la vivienda. Algunos dirán, es un negocio como otro cualquiera, pues bien, ¿lo es de verdad?
En la vida no se puede especular con todo, ¿qué pasaría si tres señores se apropiaran de toda la comida del mundo y se pusieran de acuerdo para venderla a precios desorbitados?, ¿sería un negocio como otro cualquiera, no?, ¿o entonces si sería una injusticia?, la gente terminaría robando la comida para subsistir, pues bien, cambiad comida por vivienda, dos derechos básicos, que no privilegios, que tendría que tener cualquier persona sólo por ser persona y quizá os deis cuenta del nivel de egoísmo que hemos alcanzado.
No puedo ser patriota de un país en el que un tercio de la población ridiculiza el acento y las costumbres de otro tercio y además, odia al tercio norte por querer mantener su idioma y sus costumbres, oponiéndose a la absurda españolización que desde el centro les quieren imponer. Y además se quejan de que los quieran mandar a la mierda, eso tendríamos que hacer nosotros si tuviéramos las agallas para dejar de estar acomplejados de una maldita vez.
No puedo ser patriota de un país en el que los ideólogos de esta crisis van a ganar unas elecciones por mayoría absoluta sin apenas abrir la boca. No la abren por pura vergüenza o quizá porque temen abrirla y que su rancia halitosis despierte al personal.
Yo creo que nos toman por estúpidos, y no les falta razón. El silencio es la mejor arma que poseen, ya se encarga la televisión de hablarnos y convencernos, y es que una mentira repetida mil veces se suele convertir en verdad y de ese trabajo sucio ya se encarga la televisión. Son buenos gestores, si, buenos gestores de estiércol, el problema es que mucha gente ya está cansada de vivir entre estiércol, sea de aguilucho o de gaviota, eso sí, muy bien gestionado.
No puedo ser patriota de un país que un día se creyó grande por cometer un genocidio en el que llamaron “Nuevo mundo”, tratando de imponer su cultura y su fe a unas gentes que ya tenían su propia cultura y fe, esclavizando a personas para conseguir una España grande, como diría el otro.
No puedo ser patriota de un país en el que su bandera es prácticamente la misma que usaron franquistas y falangistas como estandarte y que actualmente es usada como emblema por grupos de extrema derecha. Un símbolo no es nada sin su significado, y muchos años han de pasar para que ese significado quede desarraigado completamente de esos colores, por mucho que haya pijos que se sorprendan cuando alguien llama facha a un casposo que luce orgulloso la dichosa banderita, pues quédate con tu patriótico orgullo, que yo prefiero mis neuronas.
Vivimos en un país un país en el que tras un régimen fascista, se inventaron una cosa llamada Transición, que sirvió para no juzgar a criminales, los cuáles siguieron en las instituciones públicas, para que alguno de ellos haya estado en ellas hasta hace poco. Como Paco era un tío bajito, calvo y con bigote muy chisposo, pues aquí todos tan amigos, cuesta imaginar la misma situación en Alemania o Italia, que después del fascismo personajes como Goebbel o Graziani hubieran seguido en la administraciones públicas, puro teatro…
No puedo ser patriota de un país en el que a diferencia del resto de Europa, venció el fascismo, con la posterior complacencia de una gran mayoría de personas, la cual no vio inconveniente en que un hijo de puta estuviera 40 años gobernando, que no movieron un dedo por intentar cambiar las cosas, entre ellos una Iglesia católica, apostólica y romana, si, la que ahora se erige como adalid de la moralidad. Los pobres curas cedían sin pudor iglesias para resguardo de fascitas y armamento, además de posteriormente, llevar bajo palio a San Patascortas.
Ahora todos estos se disfrazan de demócratas, de demócratas de su propia democracia, de la que se han montado entre cuatro “listos” y con la que nos tienen aborregados, eso sí, todos muy apostólicos y romanos, faltaría más.
Simplemente, no puedo ser patriota de garrafón.
Ya la he acabado amigo.
ResponderEliminarEste país siempre fui ruin y sin visión de futuro, ya lo sabes. Un país, como dije una vez, con los medios, recursos y gente para ser de lo mejor, lástima que esa gente jamás estuviese en los puestos de poder. Nunca lo ha estado, y nunca lo estará. Por eso cuando se habla de patriotismo, no puedo dar una respuesta segura.
¿Niego mi patriotismo al aborrecer a tanto ladrón, aprovechado, inculto - y que jamás querrá ni sabrá como dejar de serlo -, pedante, chulo, bocazas, etc. que nos jodió la evolución, al eliminar la constitución en 1814 cuando volvió el lameculos de Fernando VII, todo el siglo dando tumbos, para llegar a la guerra civil, vencer el fascismo y volver a la oscuridad, y después encima apenas condenar, como has dicho, a nadie. Niego mi patriotismo por aborrecer a todos esos y muchos con los que nos encontramos al ir a comprar el pan?
¿Soy patriota por intentar comprender y hasta cogerle el gustillo a nuestro pasado, si bien turbio y muy injusto a veces -como el mencionado episodio de las américas, pero de eso casi ningún europeo se libra, si no mira el amazonas inglés o el congo belga -, por nuestra tierra cuando la veo y paseo, mirando al horizonte, y recuerdo los pueblos colonizadores, la época romana, la reconquista, la época donde no se ponía el sol, el siglo de oro...? Todos los países han matado y les han matado. Pero este es el mío. Y no tiene nada que ver con derechas o izquierdas, con socialismo o fascismo. Simplemente, me gusta de donde vengo y quiero saber todo lo posible sobre ello. Y disfrutarlo.
Aunque haya gilipollas que no sepan llevarlo, cosa que ha habido siempre. Pero también ha habido gente buena. Es ahí donde me aferro, y donde disfruto.
Un saludo amigo, me gustan tus reflexiones, me ayudan a pensar, disfruto, y al pensar, sobre todo, aprendo. Espero la siguiente.
No estoy de acuerdo del todo. En casi ningún país ser patriota significa ser de derechas o izquierdas, pero nuestro país, como para casi todo, es especial.
ResponderEliminarAquí, los típicos valores patrióticos son los mismos que hace 50 años, entonces no es descabellado pensar en hacer una simple relación y que a algunos nos salga un pequeño sarpullido con todos los símbolos, frases hechas y pensamientos que conlleva el ser patriota, pues como dije en el texto, un símbolo no es nada sin su significado y a mi el símbolo no me importa, me importa el significado y queramos o no, ese significado está aún latente.
Y no estoy cayendo en estereotipos, sólo hace falta salir a la calle y hablar con unas cuantas personas, en un un muy alto porcentaje aseguro que encontraremos que las personas patrióticas tienen también ideas que pueden estar próximas al sector más conservador de la sociedad.
Tampoco digo que ser patriota sea una cosa exclusiva de la derecha, digo, que en nuestro país, tan particular como siempre como he dicho más arriba, ese símbolo, el patriotismo, es fácilmente relacionable con otro tipo de ideas, que en la mayor parte de las ocasiones se corroboran a poco que le sonsaques algo de información a cualquier Juan Lanas.
En Francia, por ejemplo, ser patriota está relacionado con otros símbolos, con la liberté, egalité y fraternité, están orgullosos de haber tenido una democracia mientras una parte de Europa, entre ella España, caía en absurdas dictaduras, o como anteriormente el pueblo le cortaba la cabeza a monarcas y burgueses mientras aquí, un poco después como tú bien has dicho, llegaba Fernando VII, el Deseado, el deseado por su padre sería.
Cada país, es sus acontecimientos y aquí, nos guste o no, tendrán que pasar años para que a un patriota se le deje de relacionar con la imagen de un abuelo con bigote y polo de España, fumándose un puro en el tendido de sombra, viendo a José Tomás y anhelando a Manolete y mejores tiempos pasados.
Lo siento, pero me parece vomitivo compartir una sóla idea con personas así.
La prueba de que el significado de patriotismo actual es el mismo que hace 50 años es preguntar a un extranjero que nunca haya estado en España, cuáles cree que son nuestras tradiciones, dirá, flamenco, toros y siesta, ¿por qué no dice txapelas, caganet y pantumaca? por el patriotismo que se propugnó en su día y que hoy se sigue explotando, quizá si se hubiera abierto un poco el abanico de patriotismo, vascos y catalanes se sentirían algo más españoles de lo que se sienten, pero ese, es otro tema.
Además no sólo me parece ridículo ser patriota por el significado que creo que conlleva, sino porque a mi me gusta luchar contra las ideas preconceibas, con lo que se supone que debe ser, simplemente porque así ha sido siempre, es sano cuestionarse todo y esta es una de las ideas a las que menos ligado me siento.
Un saludo y gracias por hacer que tenga ganas de volver a escribir esperando tu comentario, amigo.
algunos errores a la hora de construir frases y pones signos de puntuación, por lo demás es realmente bueno. Te felicito :)
ResponderEliminarMe gusta que hayas usado la frase de Martín (Hache) y su idea de que el patriotismo solo sirve para fertilizar campos, para hacer una reflexión la situación de España y lo hipócrita de la misma.
Sin embargo, si únicamente te hubieses ceñido a la frase de Martín (Hache) y a hacer un comentario sobre si te siente patriótico o no , no te hubiese hecho falta toda esa crítica a España, ya que, el patriotismo, es una soberana idiotez tanto en España, Argentina como Alemania.
Pero repito que me gusta que la hayas usado como "escusa" para tus divagaciones críticas :)
Muy constructiva tu crítica Ropero, la próxima vez levantaré de su tumba a Cervantes para que revise el texto =)
ResponderEliminarPD: Me alegro que te haya medio gustado.
Si te das cuenta, en ningún momento dije que estaba de acuerdo con esta idea de patriotismo que impera en este país, esta idea que han puesto en nuestra cabeza estas décadas de gobierno, originadas por ese pasado desastroso, mutilado en sus raíces. Aplico mi propio patriotismo, que tiene más amor por un paraje, una montaña y una campiña, que por una persona.
ResponderEliminarUn patriotismo, entiéndase, repito, como mi manera de aplicarlo y no como el significado que ha tomado, donde me gusta y aprecio las cosas que aún creo justas en este país, muy lejos, la gran mayoría, de éstos tiempos que ahora corren. Pero ahí están. Si no las hubiera, mi casa estaría a miles de kilómetros de aquí ahora mismo.
De todas maneras, como has dicho, huye de ese ideal, de la gente que lo defienda y que siguen en un negro agujero pasado del que, tristemente, nunca saldrán. Pues ni tuvieron medios, ni luego tuvieron ganas.
Un saludo amigo. La crítica de tu amiga no se arregla desenterrando viejos mancos, si no abriendo más entradas como éstas ;)